1
Si queremos resistir los ataques de Satanás, debemos fortalecer nuestra confianza en Jesús y en la función que cumple en el propósito de Dios.
2
También debemos confiar en el esclavo fiel y prudente, el único canal que Jehová usa hoy para dirigir su organización.
3
Si nuestra fe no es sólida, nada de lo que hagan Satanás o los que se dejan influir por él logrará desestabilizarnos.
4
El fin de este sistema está cada vez más cerca, así que Satanás está cada vez más furioso (Apoc. 12:12). No solo nos ataca por medios sutiles, como la inmoralidad y las mentiras de los apóstatas, sino que también usa la fuerza.
5