1
Inflamación del glomérulo
2
Infección del riñón, a menudo bilateral, que también puede afectar a las vías urinarias. Fiebre, disuria, piuria e incluso insuficiencia renal
3
Eliminación de orina poco concentrada (densidad disminuida)
4
Micción frecuente o aumento en el número de micciones (sin incremento del volumen total diario de orina)
5
Presencia de sangre en la orina
6
Aumento de la emisión del volumen de orina, habitualmente incrementando el número de micciones
7
disminución de la secreción de orina
8
infección de la vejiga o de las vías urinarias
9
Eliminación de orina difícil o dolorosa
10
Deseo constante de orinar (generalmente, se hace en forma de goteo)
11
Presencia de pus en la orina
12
También denominado azotemia. Aumento de los desechos nitrogenados (urea) en sangre debido a una disminución del flujo glomerular
13
AUSENCIA de la secreción de orina