Resuelve el siguiente grafico y ubica las partes
1
occipital
2
Temporales
3
Lacrimal
4
Cigomático
5
Parietal
6
FRONTAL
7
Esfenoide
8
NASAL
9
Apófisis estiloides
10
Maxilar superior
11
Mandíbula
12
Etmoides
Explicación
Es esencial porque alberga estructuras importantes como el cerebelo, el lóbulo occipital y el tronco encefálico, además de contener el agujero occipital (o foramen magnum), por el cual la médula espinal se conecta con el tronco encefálico. También articula con la columna vertebral a través de los cóndilos occipitales, que son las superficies articulares para la primera vértebra cervical (el atlas).
Este hueso complejo protege el oído medio e interno, alberga la articulación temporomandibular y tiene orificios para el paso de nervios y vasos sanguíneos. Se compone de varias porciones, como la escamosa, la timpánica y la petrosa, y es vulnerable a fracturas que pueden causar alteraciones auditivas y vértigo.
unto con el hueso frontal, el etmoides, el maxilar y el cornete nasal inferior, forma la pared de la órbita y el conducto nasolagrimal. Su función principal es dar soporte al aparato lagrimal y drenar las lágrimas de los ojos hacia la nariz.
Se encuentra en la parte más externa de la cara, debajo de los ojos, y su función principal es la protección de los nervios y vasos sanguíneos de la cara, además de proporcionar un punto de inserción para los músculos de la expresión facial y la masticación.
Recibe su nombre de la palabra latina "paries", que significa "pared". Cada hueso parietal se articula con otros huesos del cráneo, como el frontal, el occipital, el temporal y el esfenoides, a través de las suturas craneales.
Siendo la estructura ósea que conocemos como la frente. Está dividido en una porción vertical (escama) y una horizontal (porción orbitaria), y contiene los senos frontales, que son cavidades llenas de aire.
Es el hueso más complejo del cráneo y es crucial para la estructura facial y el soporte del cerebro. Sus funciones incluyen la protección de estructuras nerviosas y vasculares, la formación de cavidades oculares y nasales, la inserción muscular para la masticación y la presencia de los senos esfenoidales, que producen moco y aligeran el peso del cráneo.
Consiste en dos pequeños huesos rectangulares que se articulan con el hueso frontal, los maxilares y los cartílagos nasales, brindando soporte y estabilidad a la nariz.
Sirve de punto de inserción para varios músculos y ligamentos importantes que participan en el movimiento de la lengua y la faringe, y se considera una estructura normal del cráneo.
Sostiene los dientes superiores, forma el paladar duro, parte de las órbitas de los ojos y las cavidades nasales, y sirve como punto de inserción para muchos músculos faciales y de la masticación.
Se divide en un cuerpo horizontal y dos ramas verticales que se unen en el ángulo de la mandíbula. En su borde superior se encuentra el arco dental inferior que aloja los dientes inferiores.
Ubicado en la parte anterior de la base del cráneo, entre las dos órbitas y en el techo de la cavidad nasal. Contribuye a la formación de la fosa craneal anterior, las órbitas, la cavidad nasal y el tabique nasal. Sus cuatro partes principales son la lámina cribosa (que permite el paso de los nervios olfatorios), los laberintos etmoidales (que contienen los senos etmoidales y forman los cornetes nasales), y la lámina perpendicular (que forma parte del tabique nasal).
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