ZORRO
Si me buscas, aquí estoy.
PRINCIPITO
Pero..., ¿quién eres tú? Eres muy hermoso...
PRINCIPITO
Acércate..., ven a jugar conmigo ¡Estoy tan triste!...
ZORRO
¿Jugar contigo? No..., no puedo porque aún no estoy domesticado.
PRINCIPITO
¡Ah! Perdón… ¿Has dicho “domesticar”? ¿Qué significa “domesticar”?
ZORRO
Tú no eres de aquí. Puedes decirme ¿qué es lo que buscas?
PRINCIPITO
Busco a los hombres. Dime, ¿qué significa “domesticar”?
ZORRO
Los hombres poseen fusiles y cazan. Eso es bien molesto. Crían también gallinas; es su único interés. Tú buscas gallinas, ¿verdad?
PRINCIPITO
No. Busco amigos. ¿Qué significa “domesticar”?
ZORRO
¡Ah!..., es una cosa muy olvidada. Significa “crear lazos”.
ZORRO
Así es. Tú para mí, no eres más que un jovencito semejante a cien mil muchachitos. Además, no te necesito. Tampoco tú a mí. No soy para ti más que un zorro parecido a cien mil zorros. En cambio, si me domesticas..., sentiremos necesidad uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo...
PRINCIPITO
Creo que empiezo a entender... Hay una flor... Creo que me ha domesticado.
ZORRO
Es probable. En este planeta, en la Tierra, ¡pueden ocurrir todo tipo de cosas...!
PRINCIPITO
¡Oh! pero es que no es en la Tierra.
ZORRO
¿Acaso en otro planeta?
ZORRO
¿Puedes decirme si hay cazadores en ese planeta?
PRINCIPITO
¡Oh, no! No los hay.
ZORRO
Me está resultando muy interesante. ¿Hay gallinas?
ZORRO
No existe nada que sea perfecto. Mi vida es algo aburrida. Cazo gallinas y los hombres me cazan. Francamente me aburro un poco. Estoy seguro que..., si me domesticas mi vida se verá envuelta por un gran sol. ¡
ZORRO
Mira! ¿Puedes ver allá a lo lejos los campos de trigo? Yo no como pan, por lo que para mí el trigo es inútil. ¡Es triste! Pero tú tienes cabellos de color oro. Cuando me hayas por fin domesticado, el trigo dorado me recordará a ti. Y amaré el sonido del viento sobre el trigo... -Por favor... ¡domestícame! (suplicando)
ZORRO
Lo haría, pero... no dispongo de mucho tiempo. Quisiera encontrar amigos y conocer muchas cosas.
ZORRO
¿Sabes...? Sólo se conocen las cosas que se domestican. Los hombres carecen ya de tiempo. Compran en los mercados cosas ya hechas. Y.… como no existen mercados de amigos, es muy simple, los hombres ya no tienen amigos. Si realmente deseas un amigo, ¡domestícame!
PRINCIPITO
Y... ¿qué es lo que debo hacer?
ZORRO
Debes tener suficiente paciencia. En un principio, te sentarás a cierta distancia. Yo te miraré de reojo y no te diré nada. La palabra suele ser fuente de malentendidos. Cada día podrás sentarte un poco más cerca.