Lucía
Tía, ¿cómo llevas esta semana? Yo estoy agobiadísima con los exámenes finales.
Marta
Pues igual… Ayer, antes del examen de Física, tenía el corazón en un puño. De verdad que pensaba que no me iba a salir nada.
Lucía
A mí me pasó lo mismo en el de Mates. Me quedé completamente en blanco y se me hizo un nudo en la garganta cuando el profesor empezó a recoger los exámenes… Sentía que había hecho el ridículo.
Marta
Uf… qué mal. A mí, cuando salí, casi se me saltan las lágrimas. Es que llevo semanas con la cabeza como un bombo de tanto estudiar, y aun así parece que no es suficiente.
Lucía
Ya… es que es demasiada presión. Yo hace unas semanas tenía el ánimo por los suelos y llegué a pensar que había tocado fondo, que no iba a remontar.
Marta
¿En serio? Pues no lo parece, te veo muy tranquila ahora.
Lucía
Bueno… Estoy intentando levantar cabeza poco a poco. Me he organizado mejor y, aunque me cuesta, parece que voy mejorando.
Marta
Eso está bien. Yo, en cambio, voy por días. Cuando me dieron la nota de Historia, me puse como unas castañuelas… pero claro, luego ves Física y se te quita la alegría en dos segundos.
Lucía
Pues sí… Es como una montaña rusa. Un día estás bien y al siguiente fatal. Echo de menos cuando estudiábamos sin tanta presión, ¿te acuerdas?
Marta
Sí… Pero ahora los exámenes son más importantes. Además, mis padres están súper pendientes de mis notas y a veces me pongo nerviosa solo de pensarlo.
Lucía
Ya, eso también influye mucho. A mí me pasa igual, pero intento no pensar demasiado en ello. Si no, vamos a acabar locas como cabras.
Marta
Tienes razón. Además, dentro de todo lo malo, al menos nos tenemos para desahogarnos.
Lucía
Sí, la verdad es que poder hablarlo contigo me deja más tranquila.
Marta
Venga, ánimo, que ya queda menos. En nada terminamos.
Lucía
Eso espero… A ver si sobrevivimos a esta semana sin volvernos locas.