Explicación
1
Molestar o tocar a la fauna marina puede acarrear picos de estrés y cambios de comportamientos que pongan en riesgo tanto al animal como a uno mismo. Lo mejor es observar desde la distancia y evitar perturbaciones. Asimismo, tocar el fondo o eliminar elementos geológicos, algas o vegetación marina puede tener serias consecuencias en este tipo de ecosistemas tan frágiles.
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Está demostrado que el ruido del motor así como las vibraciones que desencadena bajo el agua, aumenta el estrés de la fauna marina, principalmente a los cetáceos. Por ello, es preferible apagar el motor siempre que no sea necesario.
3
La pesca puede ser una actividad sostenible siempre que se realice de manera controlada y se sigan las pautas indicadas por la legislación vigente. Estas pautas están diseñadas para garantizar la disponibilidad de peces y evitar el deterioro del ecosistema. Está demostrado que las tallas de los peces han disminuido drásticamente debido a la sobrepesca. Al eliminar a los peces más grandes, solo sobreviven los pequeños, de modo que se crea una "selección artificial" por parte del ser humano por la que solo se reproducen aquellos con menor talla. Por ello, es importante cumplir la normativa de pesca.
4
Es importante recoger cualquier residuo que pueda quedar tras la actividad de pesca, ya sea recreativa o profesional. Un solo hilo de nailon o un simple anzuelo, tarda cientos de años en degradarse, pudiendo ser un riesgo para algunos animales, incluso humanos, que puedan enredarse o desgarrarse con ellos.
5
Aunque parezca una práctica inofensiva, el movimiento de piedras en el medio natural puede suponer la pérdida de hábitat para pequeños animales que habitan bajo ellas y que las necesitan para asegurar unas condiciones óptimas de humedad, temperatura y sombra. Asimismo, llevarse piedras u otros elementos geológicos u orgánicos del suelo como pueden ser las famosas "palomitas" de Fuerteventura puede derivar en un deterioro severo del espacio, como ya pasó en esta playa tan conocida.
6
Compartir la ubicación de un lugar natural o cultural por redes sociales puede causar el llamado "efecto llamada", ocasionando la masificación del lugar. Esta masificación en un espacio donde antes no existía una elevada carga de visita, hace que tanto las especies que allí habitan como el propio entorno no tengan tiempo de adaptarse repentinamente a este cambio, por lo que se produce una degradación de gran calibre en el lugar. Por este motivo, es importante no compartir localizaciones y mucho menos en épocas de reproducción y cría de especies vulnerables como pueden ser las aves.
7
Encender barbacoas o fumar en espacios naturales puede suponer un gran riesgo de incendio forestal que implica la muerte de multitud de animales y plantas así como un grave riesgo para los habitantes del lugar, sobre todo en épocas de temperaturas elevadas. Por ello, es importante seguir las indicaciones de las autoridades.
8
Un simple gesto que puede parecer inofensivo -como tirar al suelo una cáscara de fruta- puede suponer un vector de entrada de enfermedades en el hábitat que afecten tanto a la flora como a la fauna del lugar. Los animales silvestres pueden enfermar por varias razones: no tienen el organismo adaptado para digerir ciertos alimentos, pueden infectarse con alimentos contaminados o pueden acostumbrarse a la disponibilidad continua de alimento llevándolos a la malnutrición.
9
Muchas personas han tenido el impulso de liberar a sus mascotas exóticas como tortugas, serpientes o iguanas en el medio natural. Sin embargo, lo que puede comenzar como un acto de bondad hacia el animal, puede suponer un grave peligro para la biodiversidad isleña. Está, por ejemplo, el caso de la Culebra Real de California que ha desplazado y prácticamente acabado con las poblaciones de Lagarto Gigante de Gran Canaria, llevándolo a un estado de "peligro de extinción". Esto, trae serias consecuencias para todo el equilibrio ecológico puesto que el lagarto juega un papel fundamental en la dispersión de semillas de flora endémica, suponiendo una interrupción de este proceso natural.
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Es importante no recoger pinocha sin autorización ya que puede suponer la degradación del suelo y la pérdida lenta y progresiva del ecosistema de pinar. En estos ecosistemas, siempre debe quedar una capa superficial de pinocha para mantener las condiciones óptimas de humedad del suelo, donde habitan muchas especies casi invisibles y que mantienen el equilibrio en el ecosistema. Por eso es importante que las autoridades competentes mantengan un control de la cantidad que se puede extraer mediante la solicitud de permisos de recogida.
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Las acampadas traen como consecuencia la degradación directa del suelo, plantas e invertebrados que habitan el lugar por pisoteo u otros daños. Asimismo, puede haber acumulación de basuras que afectan al medio ambiente así como de desechos biológicos como orina o heces. Por ello, es importante acampar solo en las zonas habilitadas para ello ya que de esta forma la presión e impactos se desplazan a un solo lugar y se conserva el resto del monte.
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Cuando se realizan rutas por el campo, es importante seguir siempre los senderos marcados. Esto es debido a que, de esta manera, se desplaza la presión y los impactos derivados del pisoteo a zonas menos vulnerables y ya preexistentes. Así, se consigue conservar intacto el resto del entorno evitando dañar plantas o animales a nuestro paso. Si se circula con bicicleta o vehículo a motor es muy importante hacerlo siempre por las pistas habilitadas para ello debido a que tienen un mayor impacto en el suelo.
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El Patrimonio cultural es igual de importante que el natural y es por ello que debe respetarse. A diferencia del natural, que tiene cierta tasa de reposición, el patrimonio cultural se pierde por completo una vez destrozado. Por este motivo, es de vital importancia ayudar en su conservación y nunca realizar pintadas, grabados o resto de actos vandálicos en ellos.
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La gentrificación y la desaparición de las zonas rurales son impactos muy patentes en el ámbito social de la isla. Por este motivo, es importante que tanto las personas locales como los turistas velen por la preservación de la identidad canaria consumiendo productos y artesanía locales, y respetando las tradiciones, oficios y a los vecinos.