1
La pieza metálica se introduce, en caliente, entre dos matrices, una fija y otra móvil, cuya forma coincide con la que se desea dar al objeto. A continuación, se juntan ambas, con lo que el material adopta la forma del interior de las matrices.
2
Proceso en caliente. La pieza metálica se hace pasar por unos rodillos que la comprimen el grosor disminuye y la longitud aumenta.
3
Se somete una plancha a un esfuerzo de flexión, con el fin de que adopte una forma curva con un determinado radio de curvatura.
4
El metal se hace pasar, en caliente, por un orificio, aplicando una fuerza de compresión mediante un émbolo o pistón.
5
Se hace pasar un alambre por un orificio con la dimensión deseada. A continuación, se aplica una fuerza de tracción mediante una bobina de arrastre giratoria, con lo que se logra aumentar su longitud y disminuir su sección.
6
Se somete una plancha a un esfuerzo de flexión, con el fin de que adopte una forma curva con un determinado radio de curvatura.
7
Consiste en introducir el metal fundido en un recipiente con una cavidad interior, cuya forma coincide con la del objeto que queremos obtener. El recipiente, denominado molde, puede ser de arena, acero o fundición.