1
Se refleja en la dimensión relacional y social de la naturaleza humana
3
El mensaje fundamental de la Sagrada Escritura anuncia que la persona humana es criatura de Dios
4
La Iglesia reconoce como su tarea principal hacer que esta unión pueda actuarse y renovarse continuamente
5
La Iglesia ve en el hombre, en cada hombre, la imagen viva de Dios mismo
6
La semejanza con Dios revela que la esencia y la existencia del hombre están constitutivamente relacionadas con Él del modo más profundo
7
La historia demuestra que en la trama de las relaciones sociales emergen algunas de las más amplias capacidades de elevación del hombre, pero también allí se anidan los más execrables atropellos de su dignidad.
8
Es el fundamento del derecho de todos a la participación en el proceso de desarrollo pleno.
9
La sociedad humana es, por tanto objeto de la enseñanza social de la Iglesia desde el momento que ella no se encuentra ni fuera ni sobre los hombres socialmente unidos, sino que existe exclusivamente por ellos y, por consiguiente, para ellos
10
El hombre y la mujer tienen la misma dignidad y son de igual valor
11
Esta relación con Dios puede ser ignorada, olvidada o removida, pero jamás puede ser eliminada
12
Toda la vida social es expresión de su inconfundible protagonista: la persona humana,