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Corriente de pensamiento que tiende a rescatar el pensamiento humano y a enfatizar la historicidad de los asuntos internacionales, a ampliar su agenda y a subrayar la diversidad de actores, problemas y cimientos que intervienen en dicho escenario.
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Permite apreciar la historicidad de las relaciones internacionales, con su esencial pluralismo, como un texto inconcluso, integrado por múltiples relatos. Privilegia el carácter voluntario, histórico y político de los procesos que constituyen la trama de la vida social e internacional en cada etapa en comparación a la importancia asignada a los conceptos generados por los paradigmas racionales.
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Reacción contra el conocimiento histórico, fenomenológico o empírico, la reflexión especulativa. Supone la prioridad de la estructura sobre la práctica y del todo sobre las partes .
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La disolución del "principio ordenador" que presidió la estructura internacional de la postguerra, lo cual revela (realineamiento) de los principales actores que configuraron aquella estructura y protagonizaron el juego de las relaciones internacionales dentro de ella, realineamiento que no se debió a un cambio en la distribución de los recursos de poder entre dichos actores, como supone la teoría clásica, sino a la emergencia de otros factores a los que ésta no asignó suficiente peso en la política internacional.
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la insuficiencia de la escuela realista o neorrealista para explicar la realidad internacional contemporánea o (mutatis mutandi) se traduce como la necesidad de nuevos mapas cognitivos para comprenderla.
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Ese el mundo de lo radicalmente humano (…) Allí donde el hombre es solo hombre, no mercancía, ni súbdito, no objeto de compra-venta, ni de reglamentación, el lugar de lo insustituible y lo entrañable, que es esencia del sujeto como marcador libre de la historia.
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Según Tomassini, es el lugar a donde Waltz manda a todos aquellos paradigmas que no se puedes sujetar al modelo racional del Estados, por lo que es una ventana abierta hacia la nada o hacia aquellos fenómenos carentes racionalidad paradigmática, no se les otorga status en la política internacional.
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Se originó en la percepción de nuevas realidades tratando de minimizar los ajustes, se cuestionó la explicación de la realidad internacional de los enfoques realistas –hegemónicos en la disciplina desde fines de la Segunda Guerra Mundial– por parte de las aproximaciones “transnacionalitas”.
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Ocupa un lugar central dentro del tercer debate, hace posible la comprensión de nuevas realidades dentro de la herencia clásica. Promueve la recuperación científica. Los estudios de esta corriente encontraron cinco fallas. Tiene tres sesgos: Estatismo, Utilitarismo, Positivista. Se le atribuye el status de legítimo heredero de la tradición clásica.
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Esta visión construida a partir de la experiencia histórica de los últimos siglos, con énfasis en el papel del Estado, el interés nacional y el balance del poder, resulto en definitiva insuficiente para comprender la compleja realidad internacional contemporánea. Al otorgar prioridad a la práctica sobre la teoría, se hizo acreedora a la crítica de desarrollar un “pensamiento circular”.
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La primera es la estratégica y diplomática tradicional, en donde no existe un amplio consenso internacional. La segunda es la económica, en que se desarrolla una gran variedad de juegos -sobre comercio, finanzas, energía, materias primas, el medio ambiente, (tecnología, narcotráfico, migraciones) y otros temas.