La Iglesia: Santa, Católica y Apostólica.Online version
Se presenta las características esenciales de la Iglesia: es santa, católica y apostólica.
1
El Espíritu Santo en Pentecostés
Al
llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en un mismo lugar. De repente vino del
cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso, que llenó toda la casa
en la que se encontraban. Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se
repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del
Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les
concedía expresarse. Había en Jerusalén hombres piadosos, que allí residían,
venidos de todas las naciones que hay bajo el cielo. Al producirse aquel ruido
la gente se congregó y se llenó de estupor al oírles hablar cada uno en su
propia lengua. Estupefactos y admirados decían: «¿Es que no son galileos todos
estos que están hablando? Pues ¿cómo cada uno de nosotros les oímos en nuestra
propia lengua nativa? (Hch 2, 1-8). La Iglesia es católica, es decir universal, en cuanto en ella Cristo está presente: «Allí donde
está Cristo Jesús, está la Iglesia Católica» (San Ignacio de Antioquía). La
Iglesia anuncia la totalidad y la integridad de la fe; lleva en sí y administra
la plenitud de los medios de salvación; es enviada en misión a todos los
pueblos, pertenecientes a cualquier tiempo o cultura. (CCIC
166). La
Iglesia es apostólica por su
origen, ya que fue construida
«sobre el fundamento de los Apóstoles» (Ef 2,
20); por su enseñanza, que
es la misma de los Apóstoles; por su estructura, en cuanto es instruida,
santificada y gobernada, hasta la vuelta de Cristo, por los Apóstoles, gracias
a sus sucesores, los obispos, en comunión con el sucesor de Pedro. (CCIC 174). Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes
bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y
enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy
con vosotros todos los días hasta el fin
del mundo». (Mt 28, 19-20).
2
Características de la Iglesia
La Iglesia es el Pueblo de Dios porque Él quiso
santificar y salvar a los hombres no aisladamente, sino constituyéndolos en un
solo pueblo, reunido en la unidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
(CCIC 153). El Pueblo de Dios participa del oficio sacerdotal de Cristo en
cuanto los
bautizados son consagrados por el Espíritu Santo para
ofrecer sacrificios espirituales; participa de su oficio profético cuando, con el sentido
sobrenatural de la fe, se adhiere indefectiblemente a ella, la profundiza y la
testimonia; participa de su función regia con el servicio, imitando a Jesucristo, quien siendo rey
del universo, se hizo siervo de todos, sobre todo de los pobres y los que
sufren. (CCIC 155). La mano del Señor estaba con ellos, y un crecido
número recibió la fe y se convirtió al Señor. La noticia de esto llegó a oídos
de la Iglesia de Jerusalén y enviaron a Bernabé a Antioquía. Cuando llegó y vio
la gracia de Dios se alegró y exhortaba a todos a permanecer, con corazón
firme, unidos al Señor, porque era un hombre bueno, lleno de Espíritu Santo y
de fe. Y una considerable multitud se agregó al Señor. Partió para Tarso en
busca de Saulo, y en cuanto le encontró, le llevó a Antioquía. Estuvieron
juntos durante un año entero en la Iglesia y adoctrinaron a una gran
muchedumbre. En Antioquía fue donde, por primera vez, los discípulos recibieron
el nombre de «cristianos». (Hch 11, 21-26). «Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual os ha
puesto el Espíritu Santo como vigilantes para pastorear la Iglesia de Dios, que
él se adquirió con la sangre de su propio hijo. «Yo sé que, después de mi
partida, se introducirán entre vosotros lobos crueles que no perdonarán al
rebaño; y también que de entre vosotros mismos se levantarán hombres que
hablarán cosas perversas, para arrastrar a los discípulos detrás de sí. Por
tanto, vigilad y acordaos que durante tres años no he cesado de amonestaros día
y noche con lágrimas a cada uno de vosotros. (Hch 20,
28-31).
3
La Iglesia es cuerpo de Cristo.
La Iglesia es cuerpo de Cristo porque, por medio del
Espíritu, Cristo muerto y resucitado une consigo íntimamente a sus fieles. De
este modo los creyentes en Cristo, en cuanto íntimamente unidos a Él, sobre
todo en la Eucaristía, se unen entre sí en la caridad, formando un solo cuerpo,
la Iglesia. Dicha unidad se realiza en la diversidad de miembros y funciones.
(CCIC 156). Cristo «es
la Cabeza del Cuerpo, que es la Iglesia» (Col 1, 18). La Iglesia vive de
Él, en Él y por Él. Cristo y la Iglesia forman el «Cristo total» (San Agustín);
«la Cabeza y los miembros, como si fueran una sola persona mística» (Santo
Tomás de Aquino). (CCIC 157). Llamamos a la Iglesia esposa de Cristo porque el mismo
Señor se definió a sí mismo como «el esposo» (Mc 2, 19), que ama a la Iglesia uniéndola a sí con una
Alianza eterna. Cristo se ha entregado por ella para purificarla con su sangre,
«santificarla» (Ef 5, 26) y
hacerla Madre fecunda de todos los hijos de Dios. (CCIC 158). Al vencedor le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo también
vencí y me senté con mi Padre en su trono. El que tenga oídos, oiga lo que el
Espíritu dice a las Iglesias. (Ap 3, 21-22). Yo, Jesús, he enviado a mi Angel para daros testimonio de lo referente a
las Iglesias. Yo soy el Retoño y el descendiente de David, el Lucero radiante
del alba». El Espíritu y la Novia dicen: «¡Ven!» Y el que oiga, diga: «¡Ven!» Y
el que tenga sed, que se acerque, y el que quiera, reciba gratis agua de vida.
(Ap 22, 16-17).
4
La Iglesia es Católica, proclama el evangelio
5
la Iglesia Católica es Apostólica
6
La Iglesia Católica es Santa.
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