New game
Download
Get Academic Plan
Share game
Integrate it into your platform

You can integrate the game into an LMS compatible with LTI 1.1 or LTI 1.3 such as Canvas, Moodle, or Blackboard. This way, the scores will be automatically saved into the platform’s gradebook.
Download
You have exceeded the maximum number of games you can integrate into Google Classroom with your current Plan.

To integrate as many games as you want in Google Classroom, you need an Academic Plan or a Commercial Plan.

You have exceeded the maximum number of games you can integrate into Microsoft Teams with your current Plan.

To integrate as many games as you want in Microsoft Teams, you need an Academic Plan or a Commercial Plan.

Downloading games is an exclusive feature for users with an Academic Plan or a Commercial Plan.

Get your Academic Plan or your Commercial Plan now and start integrating your games into your LMS, website or blog.

If you wish, you can download a demo game here and test its integration:

¡Completa la Historia de Ernesto el Vampiro!

Fill in the Blanks

Played 0

About this activity

Rellena los espacios en blanco de la divertida historia de Ernesto y su cumpleaños vampírico.

Created by

Brazil

Download the paper version to play

Make your own free game from our game creator
Compete against your friends to see who gets the best score in this game

Top Games

%
Anonymous
Anonymous
%
%
%
You have exceeded the maximum number of games you can print with your current Plan.

To print as many games as you want, you need an Academic Plan or a Commercial Plan.

Print your game
¡Completa la Historia de Ernesto el Vampiro!
 

Fill in the Blanks

¡Completa la Historia de Ernesto el Vampiro!Online version

Rellena los espacios en blanco de la divertida historia de Ernesto y su cumpleaños vampírico.

by Nancy Avellaneda
1

peluches salón disfraces torta animadores colmillos cumpleaños Drácula susurro vampiro velitas nueve espejos fiesta

EL ÚLTIMO CUMPLEAÑOS :
Ernesto quería ser un . Un vampiro chupa - sangre , de esos que vuelan como murciélagos , no se reflejan en los , tienen más fuerza que Superman y todo el día se lo pasan durmiendo .
Ernesto tenía dos : uno de y otro de Vampiro Negro ( porque el de Winnie Pooh ya se lo había regalado al primito ) .
Cuando llegaba del colegio , se ponía la capa y los y isácate ! a morder , saltar de acá para allá y asustar a la tortuga .
Ernesto tenía ocho años ; le faltaba poco para los .
¿ Qué querés hacer para tu cumple ? ? le preguntaron los papás un jueves a las seis y media de la tarde .
- iUna con vampiros ! ? dijo Ernesto . ( Qué iba a decir , ¿ no ? )
La mamá alquiló un tenebroso y el papá buscó a los . La abuela hizo la , y la tía ( la mamá del primo del disfraz de Winnie Pooh ) le pintó la cara de blanco . Y rojo para los labios y negro para los ojos , así parecía que tenía ojeras . Le compró un disfraz nuevo , también . Venía con colmillos de repuesto . Entre los animadores había un vampiro con piel verdosa , otro con galera y también uno alto , de ojos punzantes como espinas . Un vampiro vampirísimo .
? iAy , este Ernestito ! ? se quejaba la abuela mientras ponía en la mesa la torta de chocolate con forma de ataúd ? . iLa torta que me hiciste hacer ! ? Sí , esta vez le picó fuerte ? sonrió el padre .
Lo que no sabían ellos era que , desde el rincón más oscuro del salón , ocultando media cara con su capa , el vampiro vampirísimo los escuchaba .
Que empiece la fiesta ! Y empezó : los chicos jugaron al paquete - momia , al fútbol con una pelota de calavera y tomaron Coca - Cuco . Después llegó la hora de la torta , y ahí sí , en el preciso momento en que se apagaron las luces , pasó lo verdaderamente terrorífico .
Ernesto escuchó un muy cerca de su oído . Decía así : " Si realmente ansías ser un vampiro , piénsalo fuerte mientras soplas las . Solo cuando hayas apagado la última , tu deseo se habrá hecho realidad " .
A Ernesto le corrió un escalofrío por la columna vertebral , pero no tuvo tiempo para pensar . Bueno , para pensar sí . " Quiero ser un vampiro - quiero ser un vampiro - quiero ser un vampiro " , pensó . Nueve veces lo pensó . Una por cada velita .
Pero las velitas eran de las que se apagan y se vuelven a encender . Estuvieron cantándole el feliz diez minutos , hasta que Winnie Pooh apareció con un vaso lleno y lo volcó sobre las velas malditas . No se encendieron más .
A la mañana siguiente , cuando Ernesto se miró en el espejo , se vio borroso . " Qué sucio " , pensó . Después abrió la boca para lavarse los dientes y notó que su colmillo derecho estaba largo y punzante . . . como una espina .

Are you sure you want to leave the page?

If you leave the page, you will lose your game progress.