Representantes del cine cómico mudo.
El nacimiento del cine se forjó desde múltiples frentes. La comedia cinematográfica supo enseguida adaptarse a las
características del nuevo medio y sacarle todo el partido posible
gracias al humor físico y el slapstick. Para ello se recurrió no a los
actores procedentes de los grandes teatros, sino a los vodeviles, donde
toda una generación de cómicos forjados en una tradición milenaria marcó
las pautas a seguir.
Mack Sennett, actor, productor, director, guionista, Sennett era
conocido por su estilo tiránico a la hora de trabajar, sin embargo esta
dureza hacia los artistas venía determinada por una visión muy clara de
lo que buscaba y quería conseguir.
Bajo su control se forjaron los
principales, y más comerciales, cómicos de la época, aquellos que, en
cuanto pudieron, izaron el vuelo para alejarse de su régimen
dictatorial, pero que en todo momento reconocerían todo lo que
aprendoeron sobre el medio gracias a él, y su innegable trascendencia
como perfeccionador último del género del slapstick. Gracias a él se
definió el ritmo necesario para la comedia cinematográfica, el timing
que necesitaba el humor físico para provocar la mayor risotada en el
espectador, y sobre todo, el valor determinante de una buena persecución
en pantalla.
Uno de los aspectos que supo ver enseguida Mack Sennett es que al
público no le interesaba ver humillado al ciudadano medio, o a los más
desfavorecidos, sino más bien a los representantes de la autoridad y la
élite de la sociedad, como un alcalde, un sacerdote, un miembro de la
clase alta, o, en el caso de los Keystone Cops, la propia policía. Era
David contra Goliat y los espectadores acudían en masa a sus películas
para ver cómo los titanes sucumbían ante la zancadilla de los que están
bajo su jerarquía. A la popularidad de este grupo de mendrugos, se unió
posteriormente las bathing girls, versión femenina, donde al aspecto
humorístico se añadía un componente erótico, al presentar a las actrices
en lo que para la época eran sugerentes bañadores, bailando y
contoneándose ante el grupo de palurdos primarios de los keystone cops.
Una de las primeras figuras en marcar esta tendencia fue el cómico Max
Linder. De origen francés, Linder se definía por su caracterización de
hombre elegante y seductor, ataviado siempre con traje o su frac, su
imperturbable bigote y su perfecto peinado. El contraste entre esta
presencia intachable y el humor burlesco que efectuaba resultaba una
sorpresa para el espectador. Su éxito en el teatro de variedades marcó
la pauta que Sennett quiso imprimir a sus películas, sin embargo, a
diferencia de otros compañeros de profesión, a Linder le costó adaptarse
al nuevo sistema del cine.
Langdon no llegó al cine gracias a su fama en los escenarios, de hecho, a
lo largo de su vida había pasado por diferentes empleos sin demasiada
suerte. Sin embargo, en sus inicios en los escenarios, desarrolló un
número cómico que llamó la atención de Mack Sennett. Langdon tomó como
modelo el payaso Pierrot, siempre con la mirada lánguida, el rostro
pálido y un sombrero redondo que le daba la apariencia de un niño
grande, sometido al albedrío del destino.
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