Las celebraciones iniciaban con un desfile y finalizaban con discursos, que reconocían el valor de los héroes, que dieron su vida por defender la independencia y la libertad de la nación granadina.
La tarde era amenizada por bandas de músicos, conformadas por jóvenes nativos y extranjeros, bailarines y demás; al finalizar la jornada, una de las bandas era coronada como la "Diosa de la libertad".