Fill in the Blanks
Las reformas de la Segunda RepúblicaOnline version
La Constitución de 1931 de la Segunda República Española supuso una de las transformaciones políticas, sociales y culturales más ambiciosas de la historia contemporánea de España. Inspirada en principios democráticos y progresistas, buscó modernizar el país a través de reformas profundas que afectaron a las estructuras del Estado, al ejército, a la organización territorial, a la relación entre la Iglesia y el poder civil y al sistema educativo.
El nuevo marco constitucional instauró un Estado integral, laico y parlamentario, con amplias garantías de derechos y libertades. Sin embargo, las medidas de cambio —la reducción del poder militar, la descentralización territorial, la secularización de la vida pública y la democratización de la enseñanza— generaron resistencias en sectores conservadores, monárquicos, clericales y militares. A la vez, las expectativas de transformación radical despertaron frustraciones en los sectores más revolucionarios.
En este contexto, la República fue un laboratorio de reformas que intentó democratizar España, pero también un escenario de creciente polarización social y política, donde cada avance reformista encontraba respuestas hostiles que acabarían por debilitar el régimen.
Se
entiende
por
«Espíritu
de
la
República»
las
motivaciones
desarrolladas
a
lo
largo
del
siglo
XIX
para
reformar
España
hasta
convertirla
en
un
país
,
perfectamente
integrado
en
el
apogeo
europeo
.
En
este
sentido
,
se
enfrenta
en
buena
medida
a
los
principios
del
casticismo
,
frente
al
cual
presenta
o
conjuntos
simbólicos
antagónicos
al
«Ser
de
España»
que
planteaba
la
perspectiva
tradicional
.
En
lo
material
,
la
Segunda
República
como
proyecto
político
quiso
afianzar
esas
motivaciones
en
varios
grupos
de
medidas
que
transformarían
el
país
.
En
este
documento
reconoceremos
grandes
líneas
:
la
reforma
política
o
,
la
cuestión
militar
,
las
cuestiones
económicas
(
la
social
y
la
)
,
la
cuestión
territorial
y
las
reformas
,
que
incluyen
la
cuestión
religiosa
,
la
cuestión
educativa
y
la
cuestión
femenina
o
de
la
mujer
.
La
Constitución
de
1931
supuso
una
transformación
profunda
del
sistema
político
español
al
instaurar
la
Segunda
República
.
España
pasó
a
configurarse
como
una
república
democrática
con
un
sistema
parlamentario
de
carácter
,
es
decir
,
se
abolió
el
Senado
.
El
jefe
del
Estado
era
el
de
la
República
,
que
era
elegido
por
las
Cortes
cada
años
.
Este
cargo
tenía
la
función
de
arbitrar
en
la
dinámica
política
:
nombraba
al
presidente
del
,
quien
debía
formar
un
gabinete
ministerial
encargado
de
gobernar
y
de
colaborar
con
las
Cortes
en
la
elaboración
de
leyes
,
reflejando
así
un
sistema
en
el
que
la
acción
política
dependía
de
la
confianza
parlamentaria
.
La
división
de
poderes
quedó
claramente
definida
en
la
Constitución
.
El
poder
legislativo
residía
en
un
Parlamento
unicameral
,
las
Cortes
,
que
representaban
la
soberanía
popular
y
la
actividad
del
Gobierno
.
El
poder
ejecutivo
estaba
encarnado
en
el
presidente
del
Gobierno
y
su
gabinete
,
responsables
de
la
gestión
política
y
administrativa
.
En
cuanto
al
poder
judicial
,
se
estructuraba
en
tribunales
provinciales
,
regionales
y
nacionales
,
con
competencias
en
la
administración
de
justicia
.
Además
,
la
Constitución
creó
un
órgano
fundamental
:
el
Tribunal
de
Constitucionales
,
que
se
encargaba
de
velar
por
el
respeto
a
la
Constitución
y
de
garantizar
los
derechos
y
reconocidos
en
ella
,
actuando
como
árbitro
en
los
conflictos
de
competencias
entre
las
instituciones
del
Estado
y
protegiendo
las
garantías
constitucionales
de
los
ciudadanos
.
La
Segunda
República
heredó
una
situación
militar
compleja
,
marcada
por
tensiones
que
amenazaban
la
estabilidad
del
nuevo
régimen
.
Así
pues
,
se
quiso
al
Ejército»
,
reduciendo
su
influencia
política
y
adecuando
su
tamaño
y
organización
a
las
necesidades
de
un
Estado
democrático
.
Una
de
las
principales
divisiones
dentro
de
las
fuerzas
armadas
era
la
que
enfrentaba
a
los
africanistas
y
a
los
.
Los
primeros
eran
aquellos
oficiales
que
habían
hecho
carrera
en
Marruecos
durante
las
campañas
coloniales
,
obteniendo
ascensos
y
prestigio
gracias
a
la
guerra
;
sus
posiciones
eran
claramente
imperialistas
y
.
Además
,
a
los
africanistas
se
les
criticaba
el
haber
convertido
el
Protectorado
en
un
,
su
negocio
privado
.
En
cambio
,
los
peninsulares
eran
los
que
permanecían
en
España
,
generalmente
pertenecientes
a
las
armas
de
Aire
y
Marina
,
defensores
de
innovación
y
modernización
de
las
Fuerzas
Armadas
,
más
favorables
a
la
República
.
El
problema
se
agravaba
con
los
«méritos
de
guerra»
que
permitían
a
muchos
oficiales
ascender
rápidamente
en
las
filas
por
sus
actuaciones
en
.
Esto
,
sumado
a
los
oficiales
repatriados
de
las
Antillas
,
hizo
que
España
llegase
a
tener
una
desproporción
enorme
:
mientras
que
lo
normal
en
un
ejército
europeo
era
contar
con
un
oficial
por
cada
100
soldados
,
en
España
había
un
oficial
por
cada
soldados
.
Este
exceso
de
mandos
no
solo
generaba
un
gasto
insostenible
,
sino
también
frustración
entre
quienes
no
podían
progresar
en
su
carrera
.
Militares
como
Francisco
Franco
,
que
había
ascendido
rápidamente
gracias
a
los
méritos
obtenidos
en
Marruecos
,
se
vieron
directamente
afectados
por
las
reformas
que
intentaban
poner
fin
a
ese
sistema
.
Asimismo
,
la
República
derogó
la
Ley
de
Jurisdicciones
Militares
,
que
desde
principios
del
siglo
XX
había
otorgado
a
los
tribunales
militares
competencias
para
juzgar
no
solo
delitos
castrenses
,
sino
también
los
considerados
al
Ejército
o
a
la
patria
.
Su
supresión
devolvía
estas
causas
a
la
justicia
civil
y
simbolizaba
la
voluntad
de
recortar
los
privilegios
del
estamento
militar
.
También
desmantelaron
el
sistema
de
generales
,
quitándole
el
control
territorial
a
estos
altos
cargos
.
El
gobierno
también
promovió
destituciones
y
retiros
voluntarios
de
militares
poco
identificados
con
la
República
.
Muchos
de
los
que
aceptaron
la
recibieron
una
compensación
económica
,
lo
que
permitió
apartar
a
figuras
hostiles
sin
provocar
enfrentamientos
abiertos
.
Sin
embargo
,
estas
medidas
no
eliminaron
la
oposición
militar
al
nuevo
régimen
.
En
este
contexto
surgió
la
Unión
Militar
Española
(
)
,
una
organización
clandestina
que
agrupaba
a
oficiales
contrarios
a
la
República
y
que
pronto
se
convirtió
en
un
núcleo
conspirador
.
Entre
las
figuras
más
destacadas
estaba
el
general
José
Sanjurjo
,
antiguo
director
de
la
Guardia
Civil
.
En
agosto
de
1932
,
Sanjurjo
encabezó
un
intento
de
golpe
de
Estado
,
conocido
como
la
,
que
fracasó
rápidamente
.
Aunque
el
general
fue
detenido
y
condenado
,
la
relativa
indulgencia
con
la
que
fue
tratado
mostró
la
dificultad
del
régimen
para
controlar
completamente
al
Ejército
.
Proclamada
en
1931
,
la
Segunda
República
española
se
definió
como
una
«República
de
de
todas
las
clases»
nacida
con
la
ambición
de
modernizar
un
país
profundamente
desigual
.
Su
acción
reformista
se
concentró
en
dos
grandes
frentes
:
el
y
el
agrario
.
En
el
plano
laboral
,
las
reformas
de
1931
y
1932
,
lideradas
por
Caballero
,
marcaron
un
hito
.
Se
crearon
los
Jurados
Mixtos
,
que
mediaban
entre
obreros
y
patronos
,
se
ampliaron
los
seguros
sociales
,
se
consolidó
la
sindicalización
y
se
introdujeron
por
primera
vez
una
jornada
máxima
y
un
mínimo
.
La
Ley
de
Contrato
Femenino
buscó
dar
un
marco
legal
a
la
creciente
presencia
de
mujeres
en
el
trabajo
asalariado
.
Estas
medidas
,
aunque
avanzadas
,
chocaron
con
la
fuerte
oposición
patronal
y
con
la
impaciencia
obrera
.
El
punto
culminante
de
esa
tensión
fue
la
Revolución
de
de
octubre
de
1934
.
Tras
la
entrada
de
la
derecha
en
el
gobierno
,
los
socialistas
llamaron
a
la
huelga
general
.
En
el
caso
de
Asturias
,
los
mineros
armados
,
apoyados
por
otros
sectores
obreros
,
tomaron
pueblos
,
levantaron
barricadas
y
llegaron
a
proclamar
una
república
obrera
.
Durante
dos
semanas
resistieron
al
ejército
,
que
fue
enviado
a
sofocar
la
revuelta
con
una
violencia
implacable
.
La
represión
dejó
miles
de
muertos
,
heridos
y
encarcelados
,
y
se
convirtió
en
un
símbolo
tanto
de
la
capacidad
de
movilización
obrera
como
de
la
respuesta
del
Estado
.
La
Reforma
Agraria
de
1932
,
por
su
parte
,
trató
de
corregir
el
mediante
la
expropiación
de
grandes
fincas
,
fomentando
cooperativas
y
uniones
de
jornaleros
con
acceso
a
crédito
y
asesoría
.
Pero
la
lentitud
de
su
aplicación
frustró
a
los
campesinos
,
que
recurrieron
a
la
acción
directa
,
como
los
asaltos
a
cortijos
,
desembocando
en
episodios
dramáticos
como
la
represión
de
Casas
Viejas
(
1932
)
.
Se
abordó
la
cuestión
territorial
de
España
mediante
la
fórmula
del
Estado
,
que
reconocía
la
unidad
del
Estado
,
pero
a
la
vez
permitía
la
autonomía
de
aquellas
regiones
que
así
lo
solicitasen
.
Esto
dio
lugar
a
la
posibilidad
de
elaborar
de
autonomía
,
las
normas
jurídicas
con
los
que
algunas
regiones
,
como
Cataluña
,
accedieron
a
instituciones
de
gobierno
propias
.
En
este
marco
se
introdujo
la
lingüística
,
por
la
cual
las
lenguas
de
cada
región
podían
emplearse
junto
al
castellano
en
la
administración
y
en
la
enseñanza
.
A
nivel
provincial
y
local
,
la
República
reforzó
el
papel
de
los
civiles
,
que
representaban
al
poder
central
en
cada
provincia
,
y
fomentó
un
fuerte
espíritu
de
,
entendiendo
a
los
ayuntamientos
como
la
base
de
la
democracia
republicana
.
Sin
embargo
,
la
descentralización
territorial
generó
tensiones
.
Un
momento
especialmente
crítico
fue
la
insurrección
de
Cataluña
de
octubre
de
1934
,
cuando
la
Generalitat
,
dirigida
por
Esquerra
Republicana
de
Catalunya
(
)
,
proclamó
el
«Estado
Catalán
dentro
de
la
República
Española»
en
protesta
por
la
entrada
de
la
en
el
gobierno
central
,
ya
que
este
partido
de
derechas
se
propuso
«triturar»
los
cambios
de
la
administración
anterior
.
El
movimiento
fue
sofocado
por
el
Ejército
,
y
el
autogobierno
catalán
quedó
suspendido
temporalmente
.
En
este
contexto
,
diversos
partidos
jugaron
un
papel
destacado
:
el
Partido
Nacionalista
Vasco
(
)
,
de
inspiración
católica
y
conservadora
,
defendía
la
autonomía
del
País
Vasco
con
base
en
sus
fueros
históricos
;
la
Esquerra
Republicana
de
Catalunya
(
ERC
)
,
de
carácter
progresista
pero
nacionalista
,
fue
el
principal
impulsor
del
estatuto
catalán
;
y
la
Lliga
Regionalista
,
de
perfil
conservador
y
burgués
,
defendía
también
los
intereses
catalanes
,
aunque
desde
una
posición
más
moderada
y
con
el
Estado
.
Los
republicanos
abrieron
un
frente
decisivo
en
la
vida
política
y
social
de
España
:
la
cuestión
.
El
nuevo
régimen
se
declaró
un
Estado
laico
,
lo
que
significaba
la
separación
completa
entre
Iglesia
y
Estado
.
Esto
supuso
la
supresión
de
la
estatal
del
clero
,
la
disolución
de
la
de
Jesús
y
la
prohibición
a
las
órdenes
religiosas
de
dedicarse
a
la
,
lo
que
generó
un
enorme
rechazo
por
parte
de
la
Iglesia
católica
y
de
los
sectores
conservadores
.
Desde
esos
ámbitos
se
denunció
lo
que
llamaban
un
«ultraje
a
los
divinos
de
la
Iglesia»
y
se
movilizó
a
la
opinión
pública
bajo
lemas
como
la
«defensa
de
la
fe
,
de
Dios
y
de
la
cristiana»
.
Este
fue
el
impulso
que
llevo
a
reorganizar
la
Confederación
Española
de
Derechas
Autónomas
(
)
,
la
gran
coalición
de
perfil
ultracatólico
y
corporativista
.
Los
católicos
más
radicales
,
conocidos
como
,
advertían
de
que
la
República
llevaría
inevitablemente
a
la
persecución
religiosa
y
al
hundimiento
moral
de
España
.
Una
sensación
que
se
agravó
con
las
de
conventos
en
mayo
de
1931
,
pocas
semanas
después
de
proclamarse
la
Segunda
República
.
El
detonante
fueron
unas
manifestaciones
anticlericales
en
Madrid
que
se
extendieron
rápidamente
a
Málaga
,
Sevilla
o
Valencia
.
En
ellas
,
grupos
exaltados
incendiaron
iglesias
,
conventos
y
colegios
religiosos
,
en
un
clima
de
fuerte
hostilidad
hacia
la
Iglesia
,
a
la
que
muchos
identificaban
con
los
privilegios
de
la
monarquía
y
el
conservadurismo
.
Por
otro
lado
,
casi
pasó
desapercibida
la
despenalización
de
la
,
que
formaba
parte
de
una
política
más
amplia
de
ampliación
de
derechos
individuales
y
libertades
públicas
.
En
el
ámbito
educativo
,
la
República
desarrolló
un
ambicioso
programa
de
modernización
y
laicización
.
La
escuela
se
entendía
como
el
pilar
de
la
democracia
y
el
progreso
social
,
por
lo
que
se
multiplicó
la
construcción
de
centros
,
se
amplió
el
número
de
plazas
docentes
y
se
puso
en
marcha
el
proyecto
de
las
Pedagógicas
,
que
buscaban
llevar
la
cultura
,
la
lectura
y
el
arte
a
los
pueblos
más
pobres
y
aislados
.
Estas
reformas
,
aunque
coherentes
con
el
espíritu
democrático
y
modernizador
del
régimen
,
acentuaron
la
polarización
ideológica
:
mientras
para
unos
representaban
la
liberación
frente
al
poder
eclesiástico
,
para
otros
eran
un
ataque
intolerable
a
la
católica
y
a
la
identidad
espiritual
de
España
.
Por
último
,
pero
no
menos
importante
,
la
cuestión
femenina
,
asociada
con
las
cuestiones
laborales
y
religiosas
.
La
proclamación
de
la
Segunda
República
en
1931
supuso
un
punto
de
inflexión
en
la
historia
de
los
derechos
de
las
mujeres
en
España
.
La
Constitución
republicana
reconoció
por
primera
vez
la
jurídica
entre
hombres
y
mujeres
,
abriendo
la
puerta
a
conquistas
sociales
y
políticas
largamente
reivindicadas
.
Uno
de
los
hitos
más
significativos
fue
la
aprobación
del
femenino
en
1931
,
gracias
al
impulso
de
figuras
como
Clara
,
que
defendió
con
firmeza
la
capacidad
de
la
mujer
para
ejercer
sus
derechos
políticos
.
Sin
embargo
,
hubo
un
fuerte
enfrentamiento
entre
el
feminismo
liberal
-
radical
de
Campoamor
,
que
exigió
la
aprobación
inmediata
del
sufragio
,
y
el
progresista
y
socialista
,
representado
por
figuras
como
Victoria
Kent
o
Margarita
Nelken
,
temerosas
del
de
confesionario»
,
es
decir
,
el
influjo
de
la
Iglesia
sobre
las
decisiones
electorales
de
las
mujeres
.
Finalmente
las
elecciones
de
1933
,
las
españolas
votaron
por
primera
vez
en
la
historia
del
país
,
que
se
saldó
con
la
victoria
del
bloque
de
derechas
.
La
República
también
impulsó
reformas
en
el
ámbito
civil
y
laboral
:
se
aprobaron
leyes
que
favorecían
el
acceso
de
la
mujer
al
en
condiciones
más
justas
,
el
derecho
al
y
medidas
para
garantizar
la
educación
laica
e
.
Estas
transformaciones
contribuyeron
a
una
mayor
visibilidad
femenina
en
la
vida
pública
y
profesional
.
|