Video quiz sobre el final de la vida: La Dama y la MuerteOnline version
Mira el siguiente video con atención. Más allá de la historia, intenta reconocer qué elementos se relacionan con el cuidado al final de la vida. Luego responde las preguntas y reflexiona sobre lo aprendido.
1
¿Cuál de las siguientes emociones NO vemos en la Dama en los últimos momentos de su vida y ante la Muerte?
a
El miedo
b
La nostalgia
c
La esperanza
d
La angustia
e
La aceptación
2
¿Qué representa la Muerte para el médico y las enfermeras de la Dama?
a
Alguien con quien jugar
b
Alguien que viene a ayudar
c
Alguien contra quien competir
d
Alguien a quien querer
e
Alguien a quien reconocer y aceptar
3
¿Qué sucede con la Dama cuando se encuentra en medio de estos dos "competidores", los profesionales de la salud y la Muerte?
a
Por momentos grita
b
Es manipulada toscamente
c
Es mal tratada
d
A veces es ignorada
e
Todas son correctas
4
Si la Dama hubiera realizado su planificación anticipada de cuidados, qué detalles crees que indispensablemente habría registrado?
a
Sobre la sedación paliativa
b
La no reanimación en caso de paro cardio respiratorio (DNR)
c
La eutanacia
d
Ingreso a UCI
e
El suicidio asistido
Explicación
1
En el proceso de morir, la persona experimenta diversas emociones como negación, ira, culpa o tristeza, las cuales son respuestas humanas esperables frente a la pérdida de la propia vida. Según Kübler-Ross (2017), estas no siguen un orden lineal y pueden superponerse, pero forman parte de un proceso que permite al individuo acercarse progresivamente a la aceptación .
La expresión de estas emociones es fundamental, ya que no deben ser reprimidas ni juzgadas, sino comprendidas como manifestaciones necesarias del proceso de duelo anticipatorio, como recalca Wojnarowska et al. (2020). Es precisamente a través de su vivencia que el paciente puede transitar hacia la aceptación.
Al llegar a esta fase, pueden emerger otras emociones, caracterizadas por mayor serenidad como la paz, la nostalgia, la esperanza, la calma; y un progresivo desprendimiento del entorno, lo cual refleja una transformación interna más que una resignación pasiva (Kübler-Ross, 2017).
2
Según el informe de la Comisión Lancet sobre el valor de la muerte (Sallnow et al., 2022), la medicina contemporánea ha evolucionado hacia un modelo centrado en la lucha contra la enfermedad, en el que la muerte suele ser percibida como un fracaso del sistema de salud . Este enfoque, reforzado en la formación médica, ha contribuido a que la muerte sea rechazada y tratada como una amenaza.
Sin embargo, en el contexto de enfermedades avanzadas, esta visión puede derivar en intervenciones desproporcionadas y sufrimiento innecesario. Frente a ello, surge la necesidad de un cambio de paradigma que reconozca la muerte como parte inherente de la vida, promoviendo su aceptación y orientando la atención hacia el alivio del sufrimiento y el acompañamiento al final de la vida (Villamizar Rodríguez, 2002).
3
La obstinación terapéutica consiste en el uso de tratamientos que, sin ofrecer beneficios reales, solo prolongan la vida biológica del paciente a costa de su bienestar. La Real Academia de Medicina de Cataluña (2005) refiere q esta práctica puede generar sufrimiento innecesario, tanto físico como emocional, al someter al paciente a intervenciones agresivas, hospitalizaciones repetidas y efectos adversos que incluso pueden ser comparables o mayores que los de la propia enfermedad. Según Poveda-Jara et al. (2025) este enfoque prioriza la enfermedad y la tecnología por encima de la persona, deteriorando su calidad de vida y prolongando la agonía sin justificación clínica.
En consecuencia, la obstinación terapéutica no solo afecta al paciente, sino también a su entorno, y puede erosionar la confianza en la medicina y generar demandas sociales como la eutanasia frente al sufrimiento evitable.
4
Carrero Planes et al. (2016) proponen un modelo de planificación anticipada de los cuidados que permite a la persona expresar y registrar sus valores, deseos y preferencias respecto a su atención futura, especialmente en caso de perder su capacidad de decidir.
Este proceso favorece una toma de decisiones compartida entre paciente, familia y equipo de salud, basada en la comprensión de la enfermedad, las expectativas y los objetivos de cuidado .
Entre las principales decisiones que se abordan se incluyen la aceptación o rechazo de tratamientos médicos —incluyendo medidas de soporte vital—, decisiones sobre reanimación cardiopulmonar, la designación de un representante y la definición de objetivos de cuidado, priorizando calidad de vida o prolongación de la vida (Montes-Torrent, 2021)
En conjunto, la planificación anticipada busca alinear los cuidados con los deseos del paciente, evitando intervenciones no deseadas y mejorando la experiencia al final de la vida .