Pier Giorgio, un santo joven y alegreOnline version
Conozcamos un poco más de la vida de Pier Giorgio Frassati
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¿A qué edad fallece Pier Giorgio Frassati y cuál fue la causa de su muerte?
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¿Dónde nació Pier Giorgio y en qué año?
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¿A qué se dedicaban sus padres?
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¿Qué decidió estudiar y para qué?
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En paralelo a sus estudios de ingeniería, ingresa al Seminario de los Dominicos para ser sacertote
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Aunque Pier Giorgio no era muy buen estudiante, él disfrutaba de la cultura, como por ejemplo (marca todas las que creas)
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Pier Giorgio era muy tímido. Le costaba mucho hacer amigos
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Como joven Pier Giorgio....
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Pier Giorgio era amante del deporte. ¿Cuál de todos era su favorito?
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Si tenían planificada una salida en la mañana, PIer Giorgio...
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¿Alguna vez se enamoró Pier Giorgio?
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¿Cómo podríamos describir la vida espiritual de Pier Giorgio?
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¿Qué título o sobrenombre le da el Papa Juan Pablo II a Pier Giorgio?
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¿Qué lección nos deja la vida de Pier Giorgio?
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Explicación
Falleció con 24 años. Se contagió de poliomelitis en alguno de los lugares donde ayudaba.
Nació y murió en Turín (Torino), Italia. Vivió en Berlín cuando su padre fue embajador.
La mamá era una pintora reconocida y el papá fue un periodista y político muy influyente, que llegó a ser embajador. Pier Giorgio y su hermanita Luciana recibieron la fe de parte de su mamá, pues el papá era agnóstico.
Estudió ingeniería mecánica en la Universidad Politécnica de Turín, con especialización en ingeniería de minas. Quería trabajar entre los mineros, una de las clases más explotadas de la época. Le faltaban 2 exámenes para graduarse, cuando falleció. En el 2002 la universidad le otorgó el grado a título póstumo.
A los 21 años entró a la "Tercera Orden" de los Dominicos. Es decir: se comprometió a vivir la oración, el estudio y la predicación en su vida como laico. También Santa Rosa de Lima fue de la Tercera Orden de Sto. Domingo.
Se crió en un hogar culto, por lo que disfrutaba de todo lo mencionado. Recitaba a Dante, traducía del latín al italiano y escribía tanto textos jocosos como muy profundos.
Tenía muy buenos amigos y amigas. Con los más cercanos formó un grupo al que llamó "I tipi loschi", algo así como los tipos sospechosos, los siniestros, los turbios, o inclusive, los estafadores.
Se unió a la Sociedad San Vicente de Paul (para ayudar a los necesitados), al Partido Popular Italiano (en contra del fascismo) y a la Acción Católica. Fue arrestado un par de veces por defender a la iglesia (que en sus tiempos estuvo abiertamente atacada).
Practicaba natación, navegación, esquí, caminata, escalada, ciclismo, esgrima, patinaje en hielo y equitación. Pero con lo que más se le identifica, es con la escalada.
Nunca se perdía la misa. Primero era Dios y después todo lo demás.
Se enamoró de Laura Hidalgo, tres años mayor, estudiante de matemáticas y que participaba en un club para universitarias católicas. Laura era de una clase social inferior a los Frassati, por lo que Pier Giorgio pensaba que podía crear fastidio a sus padres, que además estaban separándose. Para evitar más complicaciones renunció a revelar sus sentimientos.
Pier Giorgio se alimentaba de la Palabra de Dios y de la Eucaristía diaria. Y veía que era importante ponerse al servicio de los demás. No hizo cosas "extraordinarias", sino que hizo las cosas ordinarias de manera extraordinaria. Y fue feliz así.
Pier Giorgio visitaba los lugares pobres de su ciudad y llevaba cuenta de las necesidades de cada familia. Era común que diera de su propio bolsillo, o que se prestara de amigos para ayudar a la gente. Y sobre todo, daba de su tiempo, de su fuerza, para apoyar a estas familias. Todo lo hizo en silencio, sin que su familia lo supiera.
Pier Giorgio fue llamado "el hombre de las bienaventuranzas" por el cardenal Wojtyla, antes de que éste fuera elegido Papa. Si lees Mateo 5,3-12 encontrarás el plan para ser felices que nos dejó Jesús (o sea: las bienaventuranzas).
Aunque Pier Giorgio vivió a inicios del siglo pasado, lo podemos sentir como un santo de nuestros tiempos: joven, alegre, con amigos, lleno de energía, de sueños y de buenas acciones. Escuchó el llamado de Dios para que tuviera una vida con sentido.
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