No solo es la iglesia en el centro geográfico de la ciudad.
la Plaza de armas ; verdadero corazón de la vida civil.
allí esta el mercado y el palacio de Gobierno y en el jardín incluye y refluye en ese lugar la actividad política y religiosa, el comercio, y aun todas las formas de divagación.
Por el tamaño, parece que solo la iglesia tiene autoridad para presidir aquel hormigueo humano.