Seleccione las ideas principales, conviértelos con un resumen, y luego una síntesis, en un primer paso.
Los cuadros sinópticos ayudan mucho en esta tarea, primero realizados por el docente, luego dejando espacios en blanco para ser completados por los educandos, ya posteriori realizados íntegramente por ellos.
Los mapas conceptuales son un elemento valioso, donde el maestro o profesor debe servir de guía, al menos al principio, pero que son de gran utilidad para relacionar conceptos.
Cuadros comparativos son también una gran ayuda para entender los temas a tratar y relacionarlos con otros, en sus similitudes y diferencias.
Las pruebas objetivas y falsas, con justificación, pueden ayudar a la reflexión crítica, lo mismo que un texto que contenga errores que los alumnos deben descubrir.
Los trabajos grupales, con opiniones personales y del conjunto, y la discusión de ideas, una estrategia para tener en cuenta.
Al principio los alumnos seguramente manifiestan rechazo, porque es más simple memorizar y contestar cuestionarios sin pensar, que hacer un análisis reflexivo, pero todo es cuestión de hábito, e ir a las técnicas de modo gradual, ayudando primero, incluso haciéndolo entre todos, para luego promover un aprendizaje autónomo.