El agua es un elemento de la naturaleza, integrante de los
ecosistemas naturales, fundamental para el sostenimiento y la
reproducción de la vida en el planeta ya que constituye un factor
indispensable para el desarrollo de los procesos biológicos que la hacen
posible.
El agua es el componente más abundante en los medios orgánicos, los
seres vivos contienen por término medio un 70% de agua.
El agua es el fundamento de la vida: un recurso crucial para la
humanidad y para el resto de los seres vivos. Todos la necesitamos, y no
solo para beber. Nuestros ríos y lagos, nuestras aguas costeras,
marítimas y subterráneas, constituyen recursos valiosos que es preciso
proteger.
Asimismo, el agua contribuye a la estabilidad del funcionamiento
del entorno y de los seres y organismos que en él habitan, es por tanto,
un elemento indispensable para la subsistencia de la vida animal y
vegetal del planeta. Es decir, que "el agua es un bien de primera
necesidad para los seres vivos y un elemento natural imprescindible en
la configuración de los sistemas medioambientales".