El inicio
del proceso de la Transición Española
hacia la democracia representativa se sitúa en la muerte del dictador y general
Francisco Franco el 20 de noviembre de 1975,
que supuso la posterior proclamación como rey de Juan Carlos I.
La posterior formación de un Gobierno presidido por Adolfo Suárez González,
designado por el Rey según la legislación vigente, sería la que conseguiría
abrir el periodo constituyente.
El Gobierno
de Suárez envió a las Cortes el proyecto de ley para la Reforma
Política en octubre de 1976, proyecto de Ley que fue
aprobado para, posteriormente ser sometido a referéndum siguiendo los requisitos exigidos por
las Leyes Fundamentales
Posteriormente,
el Real Decreto Ley 20/1977, de 18 de marzo, reguló el procedimiento para la
elección de las Cortes, recogiendo el sistema D'Hondt y la financiación estatal de los
distintos partidos políticos. En abril del mismo año se legalizaría el Partido Comunista
de España. Todo ello permitirá celebrar las elecciones
generales de 1977, las primeras libres desde febrero de 1936.
Una de las
tareas prioritarias de las Cortes fue la redacción de una Constituciónn. La
Comisión de Asuntos Constitucionales y Libertades Públicas del Congreso de los
Diputados nombró una Ponencia de siete diputados, que elaboró un anteproyecto
de Constitución. Estas siete personas, conocidas como los «Padres de la
Constitución» fueron:
-
Gabriel Cisneros
(UCD)
- José Pedro
Pérez-Llorca (UCD)
- Miguel
Herrero y Rodríguez de Miñón (UCD)
- Miquel Roca i Junyent (Pacte Democràtic per Catalunya)
- Manuel Fraga
Iribarne (AP)
- Gregorio Peces-Barba
(PSOE)
- Jordi Solé Tura
(PSUC)
La
discrepancia entre el texto aprobado por el Congreso y el aprobado por el
Senado hicieron necesaria la intervención de una Comisión Mixta
Congreso-Senado, que elaboró un texto definitivo.