Una serie de adivinanzas de los ecosistemas colombianos
1
A veces soy agua, a veces soy suelo,
respiro humedad bajo el gris de mi cielo.
Con cada estación cambio mi condición,
a ratos soy espejo, a ratos barro marrón.
Aves, ranas y plantas vienen a habitar,
pues guardo gran vida en mi abrazo natural.
Entre tierra y agua me suelo formar…
¿Quién soy?
2
Vivo donde el calor abraza la tierra sin cesar,
entre veinticinco y veintiocho grados suelo respirar.
La lluvia me visita con ritmo abundante,
y con ella cuido el agua que viaja constante.
Mi verde es tan denso que parece infinito,
hogar de mil especies, algunas únicas en su sitio.
Protejo el suelo, guardo su fertilidad,
y ayudo a la Tierra contra el cambio del clima global.
Lleno de vida, profundo y vital…
¿Quién soy?
3
En aguas claras suelo crecer,
donde el sol me puede ver.
Poco profundo es mi hogar,
menos de cincuenta metros bajo el mar.
Con pequeños corales empiezo a formar
muchos refugios para la vida del mar.
Peces, algas y criaturas sin igual
encuentran conmigo su mundo natural.
Con mis algas vivo en unión,
creando vida con gran producción.
Doy alimento, trabajo y protección,
y a las costas las cuido del fuerte oleaje y su presión.
Colorido, vivo y esencial para el mar…
¿Quién soy?
4
Donde el mar y el río se dan la mano al pasar,
entre mareas subo y bajo junto al mar.
Con raíces que abrazan barro y sal,
soy puente entre lo terrestre y lo marino, natural.
El sol me calienta, la humedad me hace vivir,
y muchas criaturas vienen aquí a crecer y a surgir.
Protejo la costa del viento y del oleaje feroz,
cuido el agua y guardo carbono en mi voz.
Entre río y mar suelo habitar…
¿Quién soy?
5
Bajo el sol ardiente suelo respirar,
más de cuarenta grados me pueden abrazar.
La lluvia casi nunca viene a visitar,
y el aire seco me suele acompañar.
Arena y grava forman mi lugar,
con suelos salados que el viento sabe moldear.
Mis plantas guardan agua para resistir,
y mi fauna al calor aprendió a sobrevivir.
Árido, seco y de arena sin cesar…
¿Quién soy?
6
Bajo un sol brillante suelo despertar,
con calor constante entre veinticinco y treinta al pasar.
A veces llueve y todo vuelve a florecer,
otras llega la sequía y el pasto debe resistir.
Mi suelo no es muy fértil, aun así puedo mostrar
grandes mares de hierba que el viento hace bailar.
Junto a los ríos guardo bosques en hilera,
mientras herbívoros pastan y depredadores esperan.
Y cuando la vida termina su andar,
los descomponedores vuelven todo a empezar.
¿Quién soy?
7
En lo alto de montañas suelo habitar,
a miles de metros mirando el cielo pasar.
Mis noches son frías, hasta menos cinco al llegar,
y de día el sol apenas me logra templar.
La humedad y la lluvia vienen a conversar,
mientras guardo el agua que luego va a viajar.
Mis suelos son pobres, mas saben almacenar
carbono y agua para la Tierra ayudar.
Entre mis plantas hay una que mira al sol,
de hojas suaves y tallo guardián: el frailejón.
Frío, alto y guardián del agua sin igual…
¿Quién soy?
8
No camino en la tierra ni vuelo en el cielo,
crezco bajo el mar formando un gran suelo.
Soy hogar de colores que no dejan de nadar,
peces y criaturas que vienen a habitar.
Con ayuda del sol y de algas en unión,
transformo la luz en vida y nutrición.
También cuido las costas del fuerte golpear,
de olas y tormentas que quieren entrar.
Muchos dependen de mí para poder vivir,
por eso cuidarme es también resistir.
Vivo en mares cálidos, lleno de color y vida sin par…
¿Quién soy?
9
En las cumbres del mundo me gusta habitar,
tan alto que las nubes me vienen a abrazar.
Mis días son frescos, mis noches de helar,
y el sol, aunque fuerte, no me logra calentar.
La lluvia y la niebla me suelen visitar,
y en mis suelos guardo el agua para luego liberar.
Aunque mis tierras son pobres para sembrar,
sé guardar carbono y al clima ayudar.
Entre montañas frías y neblina sin final,
protejo el agua que da vida al valle y al manantial.
¿Quién soy?
10
Entre raíces que parecen querer caminar,
vivo donde las mareas me vienen a visitar.
Un día llega el mar, otro el río al pasar,
mezclando sus aguas en mi mismo lugar.
En mi sombra nacen vidas sin cesar:
peces pequeños, moluscos y aves del mar.
Cuando el viento y las tormentas quieren golpear,
soy muro viviente que protege el litoral.
También limpio el agua y guardo en mi interior
carbono que ayuda al planeta y su calor.
Entre barro, mareas y raíces sin igual…
¿Quién soy?
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