Explicación
En la telpochcalli, dice el Códice Florentino, se hacían las águilas y los jaguares, es decir, los guerreros valientes.
Los hijos de las familias nobles acudían al Calmécac y, allí se preparaban para desempeñar los más altos cargos en el gobierno y en el sacerdocio.
Se reitera que a los estudiantes del Calmécac se les enseñaba el 'qualli tlatolli', la buena manera de hablar, así como también que eran muchachos con una vida más recta, con mayor control, con límites y castigos más estrictos.
El propio Hernán Cortés había tenido la pretensión de persuadir a los indios de la verdad de la religión cristiana y de la urgencia de que se acogieran a ella. Pero los intentos de educar en la nueva fe a los pueblos recién conquistados no tuvieron mayor seriedad hasta la llegada de los doce primeros frailes franciscanos, en el año de 1524.
Se dispuso que la enseñanza se limitaría a estos temas esenciales sin entrar en explicaciones de índole teológica que podrían ser peligrosas.
Se pensaba que una universidad respondería a las preguntas sobre la justicia de las leyes, así como que permitiría proponer soluciones a los problemas de gobierno y de convivencia.
Tras la solicitud de autoridades civiles y representantes de poderes locales, España aprobó y otorgó la Real Cédula fundacional de la primera Universidad no conventual del virreinato, la cuál abrió sus puertas en septiembre de 1551.
La idea inicial de esta orden moderna era formar clérigos instruidos, pero esto exigió la fundación de internados y escuelas por lo que pronto la orden se acreditó por su especialización en la enseñanza.
Esto dio paso a que diferentes grupos de hombres financiaran escuelas con el propósito de mantenerse independientes de la intervención eclesiástica.
Empleaban las danzas con hermosos trajes en muchas de sus conmemoraciones religiosas y recreativas, además a la mujer se le enseñaba la discreción y todo lo bueno que las madres sabían, como tejer y elaborar comidas y bebidas.
No había alguna máxima autoridad, la organización y los estudios de cada nivel se establecían espontáneamente según sus necesidades.
En lengua náhuatl se expresaba como 'in ixtli, in yollotl', es decir 'alcanzar el rostro y el corazón'.
Las escuelas más destacadas fueron San José de los Naturales y el Convento Tiripetío, en el que establecieron una verdadera escuela de artes y oficios.
La facultad de Artes fue la que otorgó el mayor número de títulos.