test repaso tema 19. Paciente terminal
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¿Qué se entiende por enfermedad en fase terminal según la OMS?
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¿Qué es la ortotanasia?
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¿Qué se entiende por distanasia?
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¿Qué se debe hacer en caso de estreñimiento en pacientes terminales?
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¿Cuál es la vía de elección para la administración de fármacos en el enfermo terminal?
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¿Qué tipo de analgésico se utiliza en el primer escalón de la escalera analgésica de la OMS?
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¿Cuál es la principal contraindicación para la vía subcutánea en pacientes terminales?
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¿Qué se debe evitar en la comunicación con el enfermo terminal?
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Señala en qué etapa del duelo de Kübler Ross está un paciente en fase final de vida cuando dice "¿Por qué yo?"
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¿Qué se debe hacer con los orificios naturales del cadáver durante el cuidado post-mortem?
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La disminución gradual de la temperatura del cuerpo después de la muerte, se denomina:
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Según Kübler Ross, las etapas por las que se pasa ante una pérdida inminente o cercana son:
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En la atención al enfermo terminal y más concretamente en los cuidados de la boca, ¿Que quiere decir que el paciente presenta Xerostomia?
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El método subjetivo más utilizado en clínica para cuantificar el dolor en un enfermo es el denominado:
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Los síntomas refractarios más habituales en los que se suele utilizar la sedación se encuentran: (Señala la respuesta correcta)
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¿Cuál de las siguientes opciones se considera una herramienta útil para la valoración del nivel de sedación del paciente?
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¿Quién fue la pionera mundial en la atención a los pacientes con enfermedades en fase terminal?:
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ANTE UNA SITUACIÓN DE ENFERMEDAD TERMINAL ESTARÍA CONTRAINDICADO:
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LA ATENCIÓN O CUIDADOS PALIATIVOS SE ESTABLECEN:
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¿QUIÉN DEBE COMUNICAR LA DEFUNCIÓN DEL PACIENTE?
Explicación
Según la definición establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), por enfermedad en fase terminal se entiende: “Aquella que no tiene tratamiento específico curativo o con capacidad para retrasar la evolución y que por ello conlleva a la muerte en un tiempo variable (generalmente inferior a seis meses). Es progresiva y provoca síntomas intensos, multifactoriales, cambiantes y conlleva un gran sufrimiento (físico y psicológico) tanto para la familia como para el paciente”
Ortotanasia:
Implica permitir que la muerte ocurra en su momento natural, ofreciendo cuidados paliativos para aliviar el dolor y el sufrimiento, pero sin prolongar innecesariamente la vida. Es la "buena muerte" o muerte digna, en el sentido de no prolongar la agonía.
Eutanasia activa:
Es la acción deliberada de acabar con la vida de un paciente, generalmente a través de la administración de una sustancia letal, con el consentimiento del paciente. La eutanasia activa se diferencia del suicidio asistido, donde el paciente mismo administra la sustancia letal.
Distanasia:
Se refiere a la prolongación de la vida biológica de un paciente terminal mediante tratamientos y tecnologías médicas, a pesar de que estos no tengan un beneficio real para el paciente y puedan causar sufrimiento innecesario. También se le conoce como obstinación o ensañamiento terapéutico.
La ortotanasia se refiere a la muerte en el momento biológico adecuado, respetando el proceso natural de la vida y evitando la prolongación innecesaria del sufrimiento. La eutanasia activa, por otro lado, implica la administración de una sustancia letal para provocar la muerte del paciente, generalmente a petición del mismo. La distanasia se define como la prolongación de la vida biológica mediante tecnología médica, cuando no hay beneficio en términos de recuperación o mejora de la calidad de vida, pudiendo incluso causar más sufrimiento al paciente
— Favorecer la ingesta de líquidos si las condiciones del enfermo lo permiten, así como dar intimidad al paciente encamado. Evitar dieta rica en fibra si la ingesta hídrica es escasa, ya que aumentaría el bolo fecal con el riesgo de impactación fecal.
— Fomentar la actividad física, y con ella el peristaltismo, realización de masaje abdominal.
— Anticiparse a los efectos de los fármacos opioides sobre el hábito intestinal e iniciar terapia laxante de forma preventiva. En general, para pacientes paliativos se acepta el uso inicialmente de laxantes osmóticos (lactulosa) y/o estimulantes del peristaltismo; según respuesta, se puede añadir un laxante emoliente (parafina).
— No se recomienda el uso sistemático de enemas, su administración será necesaria cuando las demás medidas no sean efectivas., así como la extracción manual de fecalomas.
La vía de elección para administración de fármacos en el enfermo terminal es la oral.
La vía de elección es la que mejor tolere el enfermo, habitualmente la oral, que en el 90% de los casos se puede
mantener hasta las últimas 24 horas de vida. Es la menos dolorosa y la que da más autonomía al paciente. Conviene conocer si existen presentaciones liquidas para los pacientes con disfagias a sólidos.
El primer escalón:
Fármacos: Paracetamol, AINEs (como el AAS), metamizol.
El segundo escalón:
Fármacos: Opioides débiles (como la codeína, tramadol), junto con analgésicos no opioides del primer escalón y fármacos adyuvantes.
El tercer escalón:
Fármacos: Opioides fuertes (como la morfina, oxicodona, fentanilo), junto con analgésicos no opioides del primer escalón y fármacos adyuvantes.
La principal contraindicación para la vía subcutánea en pacientes terminales es la mala perfusión del tejido celular subcutáneo, especialmente en casos de anasarca (edema generalizado) o situaciones de shock. También se contraindica en coagulopatías graves y infecciones en el punto de inserción.
Explicación:
Mala perfusión:
La mala circulación en el tejido subcutáneo puede dificultar la absorción del medicamento, reduciendo su eficacia y aumentando el riesgo de complicaciones locales.
Anasarca:
El edema generalizado puede dificultar la administración de la inyección y, además, puede alterar la absorción del fármaco.
Coagulopatías:
Las alteraciones en la coagulación sanguínea pueden aumentar el riesgo de hemorragia en el sitio de la punción.
Infecciones:
La presencia de una infección en el sitio de inserción puede aumentar el riesgo de complicaciones locales, como celulitis o abscesos
En la comunicación con un enfermo terminal, lo que se debe evitar es proporcionar falsas esperanzas. La comunicación efectiva con un enfermo terminal requiere empatía, respeto y una escucha activa. Mantener la mirada, mostrar interés y escuchar activamente son componentes clave de una comunicación respetuosa y útil para el paciente en esta situación.
-Explicación de las opciones:
Proporcionar falsas esperanzas:
Esto es especialmente perjudicial para el paciente, ya que puede generar expectativas falsas y desencanto, afectando negativamente su estado emocional y su proceso de adaptación a la enfermedad.
Mantener la mirada:
Un contacto visual adecuado demuestra interés y respeto por el paciente, facilitando una comunicación más efectiva y empática.
Mostrar interés:
El interés genuino y la preocupación por el bienestar del paciente son fundamentales para construir una relación de confianza y apoyo emocional.
Escuchar activamente:
La escucha activa implica prestar atención a lo que el paciente dice, a sus emociones y a sus necesidades no verbales, lo que permite entender mejor su situación y ofrecerle apoyo adecuado.
Las cinco etapas del modelo del duelo de Kübler-Ross
1. Negación: la primera reacción que suele aparecer cuando se le comunica al paciente que padece una enfermedad terminal es una defensa “No, yo no, no puede ser verdad.” Lo más común es negar que esto pueda estarle ocurriendo a uno mismo, pero esta fase tendrá que ser sustituida, por lo menos, por una aceptación parcial de la realidad.
2. Ira: El sentimiento de rabia, ira, envidia y resentimiento es el que sigue a la etapa de negación, cuando la persona ya empieza a hacerse cargo de su situación, la pregunta que surge ahora es “¿Por qué yo?”. Esta fase es especialmente complicada también para los familiares cercanos al paciente, ya que la ira se proyecta contra todo lo que les rodea.
3. Pacto o negociación: Ante la trágica realidad el paciente recapacita e intenta negociar para afrontar la enfermedad con una buena conducta, con el deseo y la posibilidad de que sea recompensado, por lo menos, con una muerte menos dolorosa o unos días más de vida.
4. Depresión: en esta etapa la sensación de pérdida se hace más evidente. Suele manifestarse cuando el paciente tiene más síntomas o está más débil o tiene que estar más tiempo hospitalizado. La tristeza que provoca la pérdida inminente de todo lo querido causa al paciente una profunda depresión. En esos casos la tendencia humana es animar a la persona y hacerle ver el lado positivo de la vida, pero no sería una buena opción tratar de animar así a un enfermo terminal, ya que sólo aceptando su estado y dejando que exprese su dolor se puede preparar para la última etapa.
5. Aceptación: Fase prácticamente desprovista de sentimientos en la que el paciente ya contempla su fin con relativa tranquilidad. Se alcanza cierta paz y se necesita momentos de soledad y la desconexión del mundo exterior. Esta fase es quizás más dura para la familia que para el propio paciente, ya que necesitará ayuda y comprensión. Sólo los que han pasado por las etapas anteriores y han expresado sus sentimientos podrán llegar a aceptar la muerte.
Durante el cuidado post-mortem, es recomendable taponar los orificios naturales del cadáver, como la boca, nariz, oídos, y en algunos casos, los genitales y el ano, para evitar la salida de fluidos y conservar la integridad y dignidad del cuerpo. Esta práctica también ayuda a controlar olores desagradables.
Taponar:
Se utiliza algodón u otros materiales suaves y absorbentes para tapar los orificios naturales y evitar la salida de líquidos, secreciones y olores.
Dejar abiertos:
No se recomienda dejar los orificios abiertos, ya que puede provocar la salida de fluidos y olores desagradables, lo que puede resultar en una mala impresión para los familiares.
No hacer nada:
No hacer nada con los orificios naturales no es recomendable, ya que se podría afectar la higiene y la dignidad del cuerpo.
Limpiarlos:
Se recomienda limpiar los orificios naturales antes de taponarlos, para eliminar cualquier resto de líquidos o secreciones
Algor Mortis:
Es la reducción de la temperatura corporal tras la muerte. La temperatura del cuerpo disminuye gradualmente hasta alcanzar la temperatura del entorno.
Rigor Mortis:
Es la rigidez muscular que se produce después de la muerte. Los músculos se vuelven rígidos y es difícil mover el cuerpo.
Livor Mortis:
Es la acumulación de sangre en las zonas más bajas del cuerpo, lo que causa una coloración rojiza o morada en la piel.
La psicóloga Elisabeth Kübler-Ross propuso en el año 1969 un modelo que lleva su nombre y está dividido en 5 etapas. Son las conocidas como las 5 fases del duelo: la negación, la ira, la negociación, la depresión y la aceptación
En el contexto de la atención al enfermo terminal, cuando se dice que un paciente presenta xerostomía, se refiere a la sequedad de boca. Esta condición, causada por una producción insuficiente de saliva, afecta significativamente la calidad de vida y la higiene oral del paciente.
El método subjetivo más utilizado en clínica para cuantificar el dolor es la Escala Visual Analógica (EVA).
La EVA es la más utilizada en clínica debido a su simplicidad y facilidad de uso, permitiendo una medición subjetiva rápida y reproducible.
Escala Visual Analógica (EVA):
Esta escala utiliza una línea horizontal de 10 centímetros, donde un extremo representa "sin dolor" y el otro "el peor dolor imaginable". El paciente marca la línea en el punto que mejor representa su percepción del dolor.
Escala Numérica de Valoración (EVN):
Esta escala utiliza números del 0 al 10, donde 0 representa "sin dolor" y 10 "el peor dolor imaginable". El paciente elige un número que representa la intensidad de su dolor.
Escala Descriptiva Simple:
Esta escala utiliza palabras o adjetivos para describir el nivel de dolor, como "leve", "moderado", "grave", etc.
Escala de Valoración Verbal:
Similar a la escala descriptiva simple, pero puede incluir más opciones de descripción del dolor.
La respuesta correcta es d. Todas son correctas. La sedación paliativa se utiliza para aliviar síntomas refractarios que causan sufrimiento, incluyendo agitación y delirio, sufrimiento psicológico, y disnea y dolor
La Escala de Ramsay se considera una herramienta útil para la valoración del nivel de sedación del paciente. Esta escala se basa en la observación de la respuesta del paciente a estímulos específicos, como órdenes verbales y estímulos físicos, y permite clasificar el nivel de sedación en diferentes grados.
La pionera mundial en la atención a pacientes con enfermedades en fase terminal fue Cicely Saunders.
Explicación: Cicely Saunders fue una médica y enfermera británica que desarrolló los cuidados paliativos como disciplina médica, enfocado en mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedades terminales, aliviando su sufrimiento físico, emocional y espiritual.
La atención paliativa se establece cuando el paciente no responde más a un tratamiento curativo, o cuando la prioridad es mejorar la calidad de vida del paciente y su familia. También se pueden utilizar cuando se diagnostica la enfermedad, durante el tratamiento y durante el seguimiento, incluso al final de la vida.
El resto de opciones son incorrectas porque:
Cuando lo pide la familia:
Aunque la familia puede solicitar cuidados paliativos, la decisión final debe ser tomada por el equipo médico y el paciente, si es capaz de decidir.
Cuando lo indica la enfermera:
La enfermera forma parte del equipo de cuidados paliativos y puede sugerir que se inicie la atención paliativa, pero la decisión final sigue siendo del equipo médico.
Cuando hay que calmar el dolor:
Calmar el dolor es un aspecto importante de los cuidados paliativos, pero no es la única razón para iniciar estos cuidados
La respuesta correcta es El médico.
Explicación: El médico es quien debe comunicar la defunción del paciente. El médico verifica la muerte, certifica la causa de la misma y completa el certificado de defunción. El médico también es el responsable de informar a la familia y de iniciar los trámites legales necesarios.
La enfermera:
La enfermera puede apoyar en la comunicación a la familia y en la preparación del cuerpo, pero la comunicación formal de la defunción debe ser hecha por el médico.
Una persona cualquiera:
No, la comunicación oficial de la muerte debe ser hecha por un profesional sanitario autorizado, en este caso el médico.
El auxiliar de enfermería:
El auxiliar de enfermería puede colaborar en la preparación del cuerpo y en el cuidado de la familia, pero la comunicación formal de la defunción debe ser hecha por el médico.
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