Explicación
Las caspasas activan el programa de autodestrucción de la célula característico de
la apoptosis, una forma de muerte celular que, a diferencia de la necrosis, no se
asocia con inflamación.
Las principales características de la necrosis son el edema de la célula y de sus
organelas, como consecuencia del fracaso de los sistemas de transporte activo de
sodio y de calcio, vinculado a la depleción de ATP, y la consiguiente entrada de fluido
extracelular en la célula.
Tanto los linfocitos T citotóxicos (no los linfocitos T cooperadores) como las células
natural killer, son capaces de inducir apoptosis mediante la secreción de granzimas,
que acceden a las células a través de poros formados en la membrana celular y, una
vez en el interior de las mismas, activan directamente las caspasas.
La proteína C reactiva es un reactante de fase aguda de la inflamación, y sus niveles
circulantes están relacionados con la intensidad del proceso inflamatorio, por lo que
su determinación seriada permite conocer la evolución del mismo. No hay que
confundir esta proteína con la proteína C, que forma parte del potencial
anticoagulante de la sangre.
El fagocito dispone de receptores para el fragmento C3b del complemento y para los
anticuerpos de clase IgG, permitiendo la opsonización del agente infeccioso.
La endotoxina es un lipopolisacárido de la pared celular de las bacterias
gramnegativas, y constituye el ejemplo característico de lo que se conoce
genéricamente como patrones moleculares asociados a patógenos, o PAMP. En la
membrana de los macrófagos, la endotoxina interacciona con un receptor específico
(CD14, no CD4, como se propone en esta pregunta) y con un receptor de tipo toll
(TLR), a través del cual se canalizan señales que condicionan la síntesis de
mediadores de la inflamación regulados por el factor nuclear κB.
Además de inducir la muerte del microorganismo fagocitado mediante mecanismos
microbicidas, la fagocitosis provoca una respuesta inflamatoria a través de la
activación del factor nuclear κB; los antígenos procesados en el interior del
La IL-1, una citocina proinflamatoria, promueve también la secreción hipotalámica de
la hormona liberadora de corticotropina, lo que finalmente se traduce en un aumento
de la síntesis corticosuprarrenal de glucocorticoides, que ejercen una acción
antiinflamatoria al inhibir la transcripción de mediadores de la inflamación regulados
por el factor de transcripción nuclear κB.
Los datos más característicos del exudado son su alta concentración de proteínas (>
3 g/dl) y de lactato deshidrogenasa, número elevado de células y un pH inferior a
7,3.
Los principales mediadores regulados por NF-κB son las citocinas proinflamatorias
(IL-1, IL-6 y TNF-α), los eicosanoides (p. ej., prostaglandinas), el óxido nítrico y los
factores estimulantes de colonias. La histamina es una amina vasoactiva liberada de
los mastocitos, los basófilos y las plaquetas.
Son las quimiocinas sintetizadas en el endotelio del tejido inflamado las moléculas
que promueven la quimiotaxis de leucocitos y su consiguiente reclutamiento hacia
los vasos del foco inflamatorio.
Algunas citocinas proinflamatorias, como la IL-1 y el TNF-α, están dotadas de una
propiedad conocida como pirógeno endógeno.
Las tres vías del sistema del complemento convergen en una vía común o lítica, en
la que se genera el complejo formado por los fragmentos C5b, C6, C7, C8 y C9.
Esta macromolécula también recibe el nombre de complejo de ataque a la
membrana, ya que se inserta en la membrana celular formando poros a través de los
cuales penetra agua y sodio, lo que provoca la lisis osmótica (necrosis) de la célula.
Los péptidos antigénicos procedentes de antígenos intracelulares se unen a
moléculas de clase I del sistema HLA, y el complejo resultante se presenta a
linfocitos T citotóxicos específicos. Los anticuerpos intervienen en la respuesta
mediada por linfocitos cooperadores (Th-2), y las citocinas proinflamatorias (entre
ellas TNF-α) no intervienen en la respuesta mediada por linfocitos T CD8+.
Las células presentadoras profesionales de antígenos, que intervienen en la
presentación antigénica vía HLA-II, son las células dendríticas, los macrófagos
(derivados de los monocitos), las células de Kupffer (macrófago residente hepático) y
los linfocitos B.
Los linfocitos T reguladores son células T CD4+ que expresan marcadores CD25 o
FOXP3, que ejercen una acción supresora, entre otras formas, secretando citocinas
inhibidoras. Algunas subpoblaciones de linfocitos B pueden ejercer también
funciones reguladoras.
Aunque un SIRS puede inducir un MODS, ante la inflamación sistémica se produce
también la secreción masiva de citocinas inhibidoras de la inflamación, como IL-4 e
IL-10, llegando a un estado de inmunodeficiencia, conocido como CARS, que
incrementa el riesgo de infecciones y, con ello, el posible desencadenamiento, a
través de un nuevo SIRS, de otro MODS.
Los basófilos activados actúan en la reacción de tipo I.
La reacción de tipo IV mediada por linfocitos T cooperadores (Th1) origina una lesión
rica en macrófagos, células epitelioides y linfocitos T denominada granuloma.
Mycobacterium tuberculosis es resistente a los mecanismos microbicidas del
macrófago, lo que determina una interacción continua bacteria-macrófago-linfocito
Th1 que da lugar a la formación del granuloma.
En la fase inicial de la reacción de tipo I intervienen la histamina, los leucotrienos y el
PAF, producidos por los mastocitos.
El asma bronquial y la urticaria son manifestaciones de la reacción de tipo I. En las
glomerulonefritis intervienen las reacciones de tipo II o III.
Los inmunocomplejos circulantes se depositan en la pared vascular, produciendo
una vasculitis especialmente en los vasos de la piel, las articulaciones y el riñón, con
las consecuencias referidas en el enunciado de la pregunta.
El arquetipo de enfermedad autoinmune causada por inmunocomplejos circulantes
es el lupus eritematoso sistémico.
Los anticuerpos antimembrana basal glomerular intervienen en la reacción de tipo II
citotóxica y son característicos de la enfermedad antimembrana basal glomerular
(antiguamente denominada síndrome de Goodpasture), un tipo de glomerulonefritis